sábado, marzo 2

Capítulo 18.

Mocking.
Me quedo un momento en shock, intentando procesar lo que acaba de hacer Arrow. No puedo entenderlo. Siento dentro de mi mucha rabia y las lágrimas me queman en los ojos, no por el dolor del puñetazo, pero no dejo que se escapen. No lo entiendo. No entiendo por qué se comportan así. No entiendo que he hecho yo y menos aún que ha hecho Glimmer. Me limpio la sangre en la manga de la sudadera y me voy de allí. Cuando llego al coche suena mi móvil y oigo un débil sollozo.
-¿Hola?
-Hola Mocking. Por favor no me interrumpas. -dice Glimmer entre lágrimas- Gracias, pero ya puedes dejar de hacer tantas cosas por mi. No merecen la pena, de verdad. Y seguro que acabarás dejándome, como todos. Como Riddle y Mild. Como Wheels. Como Arrow. Como mi padre y mi hermano. Y no te culpo por ello. Es normal que nadie quiera estar con una chica como yo. Se que en realidad solo soy un estorbo para todo el que está a mi lado. Así que me parece lógico que nadie esté mucho tiempo conmigo. Ni siquiera yo quiero estar conmigo. Se que soy estúpida por pensar que con vosotros iba a ser diferente. Por pensar que estaríais a mi lado. La verdad es que habéis aguantado bastante. Pero ya no, ya no están y tú tampoco estarás. Wheels... Wheels me dijo que quería que todo siguiera igual. Que como hermanos. Y si, bueno, en realidad se ha comportado como mi hermano. No le culpo. A Riddle y Mild tampoco los culpo. Ya debes suponer lo que les pasa. Pero Arrow... Sinceramente, pensaba que Arrow era especial, era diferente. Pensaba que yo era especial para él. Pero le escuché el otro día. Quiere a Ettia como si fuera la única en el mundo y yo soy un cero a la izquierda para él. Supongo que siempre lo he sido, pero no he querido darme cuenta. Supongo que solo yo le quería. Y basándome en la forma que me han dejado de lado todos, supongo que yo era la única que daba amor en este grupo. Vosotros no. Y es normal. Ahora lo pienso y veo a 5 amigos que viven su vida perfectamente y de repente se les acopla una cría y que encima está loca y vosotros no sabéis como decirla que se vaya de vuestras vidas y os deje en paz. Y tu de momento no me has dejado de lado. Parece que incluso me aprecias un poco. Pero se que lo harás, lo acabarás haciendo. Todo el mundo lo hace. Es la historia de mi vida. No me estoy haciendo la víctima. No pretendo que hagas nada por mi. No quiero que se lo cuentes a los demás y vengan a pedirme perdón. No, no quiero nada de eso. Solo quiero decirte que no puedo más. Adiós Mocking. 
-Pero, Glim... -me doy cuenta que ha colgado antes de que yo dijese ni una palabra. Algo dentro de mi muere. Y algo dentro de mi me dice que algo va mal. 
Muy mal.



Recuerdo salir de la cama. Lloraba muchísimo, no podía dejar de llorar. Me hice daño, como tantas otras veces. Ese dolor me recordaba al pasado, me hacía daño por dentro, me recordaba que la vida es un ciclo, que siempre se repiten las cosas. Llamé a Mocking. No me acuerdo exactamente de lo que le dije. Lloraba tanto que mis propias lágrimas me ahogaban. Le pedí que no dijese nada y me hizo caso. Y después abrí los últimos cajones del armario. Y ya no recuerdo nada más.
Hasta que abrí tímidamente los ojos. La claridad me deslumbró. A mi derecha había una ventana con cortinas blancas. El techo era blanco. Las paredes blancas. Las sábanas que me envolvían eran blancas. Miré hacia delante y vi a mi madre sentada en una silla. Se había quedado dormida con un libro encima. Parecía muy cansada, tenía muchas más ojeras de lo normal. Y aún así parecía guapa. Se que estaba aquí por mi. Ella siempre estaba. Eso era lo único que tenía seguro. La única persona que jamás me había abandonado. No se por qué no había pensado en ella antes. Solo la necesitaba a ella. Y pensando eso volví a dormirme.

Desperté más tarde. No se si horas, minutos o días. Observé el lugar donde antes estaba la silla con mi madre y habían desaparecido las dos. Pero escuché un susurro a mi izquierda.
-¿Glimmer?
Miré hacia allí y vi a Mocking. No quería verle. No podía. Igual que mi madre representaba la estabilidad y el cariño, todo lo que yo necesitaba, él representaba a todas esas personas que me habían dejado, cuando más los quería. Pero en realidad quería estar con él. Me transmitía confianza y parecía que me quería de verdad. 
-¿Por qué no me habías contado nada de esto? -dijo mientras me acariciaba el pelo. Me encogí de hombros.- Te podía haber ayudado más de lo que lo he hecho. Podía haber hecho más. Lo se. Lo siento. 
-No... tú... lo has hecho bien. 
-¿Esto lo sabía alguno de los chicos? -negué con la cabeza.
-Bueno... Arrow. Sabía una pequeña parte. Pero no.
-¿Quieres dormir más?
-Si. Pero no les digas a las enfermeras ni al médico que me he despertado. Ni a mi madre siquiera. Por favor.
-¿Por qué? Me han dicho que informe de cualquier cosa que pase.
-Por favor Mocking. Si saben que ya me he despertado empezarán a venir. A darme medicamentos. A darme comida. A contarme que lo que he hecho está muy mal. Y en dos horas estaré otra vez hablando con el psicólogo. Por favor, no digas nada.
-Como quieras.
-Después te lo contaré todo, te lo prometo. -no sabía por qué había dicho eso. Era lo que menos me apetecía.
-Solo si tu quieres. Ahora duérmete. Estaré aquí cuando vuelvas a despertarte, no te preocupes. No me iré. 
Y con esas tres últimas palabras rondando por mi cabeza volví a quedarme dormida.

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