Intento entrar en la habitación de Glim, pero la psicóloga me intercepta antes de conseguirlo.
-Tienes que hablar con ella.
-¿Qué?
-Si. Me ha dicho que no quiere hablar con alguien a quien no le importa y que no la conoce. A ti te importa, tu la conoces. Habla con ella. Probemos eso.
-¿Pero cómo voy yo a hablar con ella? ¿De qué?
-De lo que sea. Te daré un tema al día y la tienes que sacar todo lo que puedas sobre eso. No seas directo, inténtalo como un amigo que se preocupa por ella.
-¿Y si no quiero?
-¿Quieres ayudarla?
-Por supuesto.
-Pues haz eso. Más tarde nos veremos y me cuentas como ha ido. Procura acordarte de las cosas importantes. Palabras exactas, movimientos extraños, si desvía la conversación de algunos temas. Luego yo examinaré lo que me cuentes.
-¿No sería más fácil ponerme un micrófono? Me siento como si la estuviese engañando. -digo mirándola seriamente.
-Mira chico, vamos a ayudar a tu amiga, quiera ella o no.
Pongo la mano en el manillar de la puerta, pero ella me coge el otro brazo y mirándome seriamente me dice:
-Que te hable hoy de su hermano.
-Pero... -antes de que pueda acabar la frase ya se ha ido, dejándome solo en el pasillo. Quiero ayudar a Glimmer. Supongo que por probar hoy no pasará nada. Abro la puerta y la encuentro hecha un ovillo mirando hacia la pared de la ventana. No se gira al abrir la puerta, pero se que no está dormida.
-¿Qué tal con la doctora?
-Cada año son más idiotas. -se gira y queda tumbada en la cama mirando hacia arriba. Me mira, se echa hacia un lado y me señala con la mano el hueco libre en la cama. Me está invitando ha hablar, voy bien.
-Pues a mi me ha parecido simpática. Eh y, ¿quién era el chico con el que hablabas en el pasillo? -digo mientras me tumbo a su lado poniendo las manos bajo mi cabeza.
-No se. Tampoco me ha caído bien. Me inquietaba mucho.
-¿Qué quieres decir?
-Me daba la sensación de que ya le conocía. Creo que es porque se parecía mucho a... ya sabes... Wheels. -al decir su nombre su voz suena lejana.
-No pienses en él Glimmer. No se merece ni eso.
Se gira hasta quedar mirándome de perfil y me abraza. Yo paso un brazo por su espalda y la acaricio. En lo único que puedo pensar es en que tengo que protegerla.
-Ya. El me decía que era mi hermano. El hermano que nunca tuve. Pero, ¿sabes? Si que tuve uno.
-Si. ¿Quieres hablar sobre él? -ella misma lleva la conversación hasta donde yo debía hacerlo.
-La vedad...la verdad es que no me acuerdo de él. Físicamente. No me acuerdo de su cara, de sus ojos, de su pelo. De nada. Y mi madre escondió todas las fotos en las que salían él y mi padre, para evitar hacerme más daño. Creo que ahora tendremos que tirar también en las que salen los chicos.
-Y ¿te acuerdas como era él? ¿cómo se portaba? -tengo que sacar algo de aquí. Se aprieta más contra mi pecho y se aferra a mi sudadera, aún llena de sangre.
-Era mayor que yo, dos años creo. Ahora será como tú supongo. Era bueno, muy bueno. Es decir, como todos los hermanos mayores me hacía de rabiar y esas cosas. Pero se portaba muy bien conmigo.-vacila y baja un poco más la cabeza.- Me protegía, me quería. Hasta que yo lo estropeé todo.
Noto la sudadera húmeda por la parte en la que tiene apoyada su cabeza. La abrazo más fuerte, quedando el trozo de manga manchado de sangre cerca de su cara.
-Mock, yo te he contado esto, cuéntame tu lo de la sangre. -dice secándose las lágrimas con las manos.
-No... no es buena idea, créeme.
-Por favor, dime solo quien te lo ha hecho.
-Te pondrás peor Glimmer, hazme caso.
-Ha sido uno de los chicos, ¿no? ¿Ha sido por mi Mocking? -me dice mientras me mira con la cara llena de lágrimas.
-Si, Glim, si. Pero no te preocupes, de verdad, estoy bien.
-Solo dime quien de todos ha sido, por favor.
-Está bien, solo eso. -finalmente me rindo.- Ha sido Arrow.
Nos abrazamos y nos quedamos tumbados llorando, casi dormidos, hasta que Glimmer me susurra:
-Ojalá me hubiese pegado a mi, en vez de a ti.
Le doy un beso en la frente, mezclando sus lágrimas con las mías y nos quedamos los dos dormidos, sin importarnos la hora, el tiempo o el resto de la gente.
Esa noche tuve un sueño. Un sueño terrible, una pesadilla. Soñé que Arrow venía mientras Mocking y yo dormíamos. Nos miraba y sonreía. Me besaba y me decía que lo sentía y yo sonreía con el. Entonces miraba hacia Mocking y decía: "para ti no hay ningún lo siento". Y le pegaba un puñetazo en la cara. Yo notaba el dolor en mi propia nariz y en mi propia boca. Yo notaba mi propia sangre corriendo por mi rostro. Y gritaba, no se si en el sueño o en la realidad.