Seguía ahí tumbada. Los chicos había subido detrás de mi, los oía pero no quería oírlos. Aporreaban la puerta y gritaban mi nombre y que abriese, pero a la vez hablaban en bajo entre ellos, cosas que no querían que yo escuchase. Oí que unos pasos se alejaban de mi puerta. No quería saber que pasaba. No quería enterarme de nada. Quería que el tiempo pasase más rápido. ¿Qué me pasaba? ¿Estaba así por Arrow? ¿Por Wheels? Lo había conseguido, me había aislado de todo sonido que escuchaba. Pero no del tacto. Entonces sentí que un cuerpo se tumbaba a mi lado en la cama y me pasaba un brazo por la espalda a la vez que me acercaba a él. ¿Quién era y cómo había entrado?
Lo sabía. Tenía la ventana abierta. Y solo había un chico que entraba por mi ventana.
-Pequeña...
-Arrow, te quiero. Pero tú...
-Te quiero Gli, te quiero. Por favor, sal de aquí.
Consiguió levantarme aunque yo me resistía, pero él era más fuerte. Me miró a los ojos y me abrazó.
-Vamos, ven fuera conmigo. No tienes que hablar con Wheels si no quieres.
-No, quiero hablar con el. Quiero arreglarlo todo. - no se de dónde saqué el valor para decir eso.- Dile que pase. Hablo con él y salgo, de verdad. Ya ha pasado todo.
De repente mi odio a la humanidad había desaparecido. Quería enfrentarme a mis miedos, pensaba mientras miraba a Arrow. Bueno, al menos a casi todos mis miedos, él quedaría para más tarde. Ar salió del cuarto sin decir nada y yo me quedé sentada en la cama abrazando a la almohada. En mi cabeza había un pensamiento: "no llores Gli, no llores".
Yo estaba mirando hacia abajo, pero sentí entrar a Wheels, aunque lo hizo silenciosamente. Se sentó en la cama, enfrente de mi.
-Hola Gli.
-Hola Whe. Lo siento, de verdad.
-No, no, no te preocupes. Entiendo que no quieras tener una relación. Y creo que yo he ido demasiado rápido al pedirte salir tan pronto y todo eso. Lo siento yo.
-Wheels, en serio, eres perfecto. Si fuese otra la que te dijese que no me indignaría y me preguntaría por qué lo había hecho. Pero en este momento no puedo estar con nadie. No puedo estar contigo.
Yo continuaba mirando hacia abajo. Me rodeó con los brazos y apoyé la cabeza en su hombro. Cayó una lágrima en uno de sus tatuajes, a la que siguieron algunas más.
-Gli por favor no llores. Por favor. -me sequé corriendo las lágrimas y le abracé más fuerte.- Solo espero que esto no cambie nada. Eres la mejor amiga que he tenido y que tendré. Sigue ocupando ese lugar por favor.
-Por supuesto. Como hermanos. -le dije mientras sonreía. Sus ojos estaban inundados, pero no permitía que cayesen lágrimas y me respondía con una de sus sonrisas, esas que te llenaban de vida.
Nos levantamos sin decir nada y salimos los dos al pasillo abrazados y con los ojos mojados, pero sonriendo.
-Vamos a comprar comida para esta noche. ¿Os venís? -Dijo Arrow sonriéndonos.
-Si, yo si voy.
-Yo voy a quedarme y aprovecho para ducharme, ¿vale?
-Yo creo que también me quedo. ¿Te quedas conmigo Mild? -preguntó Riddle.
-Vale -respondió.
-Bueno, nosotros nos vamos. -dijo Mocking mientras bajaban por las escaleras.
-Chicos, id abajo y poner la tele o la play o algo si queréis. En un rato voy.
Cuando todos hubieron bajado entré en el baño, me quité la ropa y me metí en la ducha. Mientras me enjabonaba el pelo y me aclaraba lloré más. No sabía por qué, pero no era un llanto de los que sientan mal, si no de los que te hacen sentir bien. Me sequé y me puse una camiseta de Mo. Bajé descalza y desde las escaleras vi a Riddle y Mild sentados en el suelo, cada uno con un mando de la Play. Jugaban a un juego de lucha y se reían mucho y se empujaban. Estaban los dos sin camiseta y muy pegados. En una jugada Riddle iba ganando y Mild se interpuso entre él y su mando haciéndole perder el control. Riddle soltó el mando y empezó a hacer cosquillas a Mild que prácticamente estaba encima de el. Mild también soltó el mando e intentó defenderse de las cosquillas de Riddle.
Después de este forcejeo Riddle acabó tendido en el suelo y Mild encima de el, apoyado en sus rodillas y sus codos. Se miraban fijamente, con unas pequeñas sonrisas. Mild se dejó caer un poco más y sus cuerpos quedaron más pegados. Riddle subió una mano y la puso en la mejilla de Mild, dónde crecía barba de dos o tres días.
-Glim no es la única que está creciendo. -dijo mientras pasaba la mano al cuello de Mild. Este se dejó caer más, hasta que sus labios tocaron los de Riddle. Él le respondió con otro beso. La mano de Riddle bajó y se entrelazó con la de Mild.
Y yo, alucinaba.
Jope, ¿por qué esta novela es tan perfecta? Me encanta, quiero muchísimo más, no puedo dejar de leerla.
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