-No echéis aquí el humo, que Gli se nos muere -dijo Mild saliendo en mi defensa. Creo que Mild era el que mejor me trataba de todos. Es decir, todos me trataban muy bien, pero él siempre salía en mi defensa, siempre intentaba protegerme, a pesar de ser el más joven y tener solo un año más que yo. Siempre con una palabra de apoyo en la boca dispuesto a sacarte una sonrisa. Sus ojos claros surgían más efecto que cualquier tranquilizante del mundo. Siempre se le veía calmado, para ti, excepto cuando empezaba a darle vueltas al aro que tenía en su nariz, del que yo tenía su pareja en mi oreja izquierda, que era cuando todos notábamos que estaba nervioso o preocupado, pero eso ocurría muy pocas veces.
-Lo sentimos Glimmer- dijo Riddle.
-Entonces, ya ni hablamos de fumarte uno, ¿no?- Todos reímos con la broma de Wheels. Creo que es el más fácil de describir junto con Mo. El típico chico de 18 años recién cumplidos con su perfecto pelo rubio y sus perfectos ojos azules. Sus perfectos hombros llenos de tatuajes y su perfecta energía que nadie sabía de donde la sacaba. Para aguantar su ritmo durante todo el día los demás debíamos bebernos una o dos bebidas energéticas. Era todo pura adrenalina. En cambio Riddle no sabría por donde empezar. Podría describir su pelo, negro, que jamás se movía un centímetro de su sitio. Podría describir su cuerpo, quizás el más musculoso de todos los chicos. Podría describir sus ojos. Bueno no, no podría describir sus ojos de ninguna manera de la que os hicieseis una idea de como te atrapaban, de como te hundías en ellos. Eran de un negro tan profundo que te perdías y no podías salir sin ayuda. Y de su personalidad tampoco podría describir mucho. En una palabra, misterioso. Era el más mayor de todos, con 19 años y medio. Si él no quería no te enterarías ni una palabra de lo que hablaba, ni el sentimiento que mostraba su gesto en cada momento, ni lo que quería expresar. Pero cuando quería lo decía todo claramente. Era una persona realmente extraña, pero no por ello peor amigo que los demás.
De repente Arrow se cayó y se quedó sentado, mirando atónito a la herida que sangraba en su rodilla y machaba la parte baja de las calzonas. Mocking fue corriendo a ayudarle y yo comencé a sacar algodón, alcohol y tiritas de mi mochila, donde siempre llevaba algunas cosas, ya que eramos muy dados a hacernos heridas. Mo le levantó y Wheels, al ver que no podía andar bien, fue también a ayudarle. Entre los dos le trajeron y le dí un algodón mojado en alcohol para que se desinfectase. Mientras él daba pequeños suspiros de dolor, Mo se reía.
-Te dije que no pusieses así la pierna, pero como nunca me haces caso.
-Es muy fácil decirlo¡AH!- yo, harta de ver que apenas se tocaba la herida con el algodón lo cogí y empecé a apretárselo fuerte, lo que le provocó más escozor.
-Eres un quejica y una nenaza.- me burlé.
-Claro que sí, pero no más que tú, patosa.- Le dí un toque muy fuerte con el algodón en respuesta, lo que le hizo soltar un grito.
Mientras tanto, Mo, agachado a mi lado examinaba mis movimientos. Mocking, en realidad era un chico tranquilo. Siempre estaba bromeando, siempre. Sus ojos marrones tenían una pequeña chispa, que, junto a su sonrisa, nunca se iban. Su gran sonrisa, casi tan grande como su corazón. Siempre tenía un hueco para ti, ya fuese para llorar o reír.
-Patoso. -Le susurré a Arrow cuando acabé de limpiarle la herida. Él, con cara de ofendido me dio un pequeñísimo empujó, pero que dada la postura en cuclillas que yo tenía, me desestabilizó totalmente y caí encima de Mo que estaba sentado a mi lado. El me abrazo y me dijo:
-Gli, tienes que tener más cuidado, o te harás daño. -me guiñó un ojo y yo reí.
-Venga Mocking, deja de ligar, que Glimmer es de los 5. -bromeó Wheels.
-Cierto Mo, venga, vamos y a casa que me cure bien esto, que mañana madrugamos. -dijo Arrow.
-Riddle y yo también nos vamos, hasta mañana.- Mild y Riddle siempre se iban juntos porque vivían muy cerca y al lado contrario que todos los demás del grupo.
-Glim, te acompaño a casa y me das la sudadera que te dejé ayer ¿vale?- sugirió Wheels.
-Me parece perfecto.
De camino a casa, Wheels y yo solos, él por fin preguntó:
-Glim, ayer por la noche Arrow estuvo en tu casa como siempre ¿no?
-Si, ¿Por qué?
-Se le veía bastante raro hoy, no ha hablado casi y ha estado mucho rato practicando solo. ¿Él te ha dicho algo?
-No, pero supongo que si a mi me lo hubiese dicho a vosotros también, ¿no?
-No te creas, casi siempre nosotros nos enteramos de las cosas después que tu. Él te lo cuenta a ti todo primero.
-Y yo que pensaba que era la última siempre - soltamos una pequeña risa.
-Oye, no os traeréis nada en secreto ¿no?
-Que tonterías Wheels, llevamos casi 3 años así, ¿en serio crees que nos traemos algo?
-No, pero antes cuando Mock y tu os habéis abrazado, se le han puesto los ojos grisáceos. Aunque podría ser por el tiempo o algo, no me hagas mucho caso.
-Por favor Wheels, ¿se va a preocupar o a enfadar por que abrace a Mo? Si os abrazo a todos, todos los días unas cuantas veces...
Acabábamos de llegar a la puerta de mi casa. Abrí, cogí su sudadera del perchero que había en la entrada y se la di.
-No se Glim, no se. Pero ten por seguro que no te voy a dejar de abrazar por que él se enfade. Eres mi hermana, me gusta abrazarte.
Me reí y le abracé. Noté como él se reía y me abrazaba también.
-Si hablas con él o descubres algo sobre lo que le pueda pasar avísame por favor.
-Serás la primera.- Me guiñó un ojo, me dio un beso en la nariz, se dio la vuelta y comenzó a caminar, para después seguir corriendo por la acera, a un buen ritmo.
Adoraba a ese chico.