Subí arriba, no quería interrumpir a Mild y Riddle, pero entonces escuché que llamaban a la puerta y volví a bajar. Me asomé al salón y vi que los dos chicos seguían jugando como si no hubiese pasado nada. Abrí la puerta y entraron los otros tres con un montón de chucherías y bolsas. Me aparté a un lado para dejarlos pasar y al entrar Wheels que era el último cerré la puerta. El esperó y me dio un abrazo, sin decir nada. Los demás ya se habían instalado en el suelo del salón y empezaban a comer.
-Venga Glim, vamos a ponernos gordos. -dijo Mocking con una sonrisa mientras abría una bolsa de patatas.
-Voy al baño -dijo Mild mientras se levantaba y comenzaba a subir por las escaleras.
-Eh sí, yo también. -dije y salí corriendo detrás de él. Al llegar al piso de arriba le cogí y le metí en mi habitación. Cerré la puerta y me puse delante bloqueando el paso.
-Mild...
-Nos has visto. -soltó antes de dejarme decir una palabra más.
-Eh, si. Pero, ¿cómo...?
-No lo se Glim. Ahora mismo estoy tan confuso como tú. -Se le notaba la preocupación en la cara, pero también cierto alivio y felicidad. Yo no sabía como hacer la siguiente pregunta. Entonces me dominó la parte de mi que que salía en estas situaciones.
-¿Desde cuando sois gays?
-Desde nunca. No lo se. Ya sabes que Riddle y yo siempre hemos estado más unidos entre nosotros que con los demás. Pero no creía que hasta este nivel.
-¿Pero ha sido la primera vez?
-No. Cuando llegamos antes a tu casa el y yo solos, mientras estábamos escondidos en el arbusto, a oscuras. No se como ha pasado, pero nos dimos un pico. Y ahora, pues... no se Glim.
-¿A ti te atraen los chicos Mild?
-No. Bueno, yo pensaba que no. Pero la verdad, ya no lo se. Rid es diferente. Y a el supuestamente tampoco. Ha estado con muchas chicas y eso. Bueno, yo creo que lo mejor es dejarlo pasar y ya está.
-Haz lo que te parezca, yo no soy la más indicada para dar consejos amorosos la verdad.
-¿Tu también lo vas a dejar pasar con Wheels? ¿Es por Arrow?
-Si. No. No se. No puedo pensar en uno sin pensar en el otro.
-Pero Gli, ¿tú realmente qué es lo que quieres?
-Quiero... quiero que desaparezcan los dos. Quiero que todo sea como antes.
No sabía lo acertada que estaba con esas palabras. No sabía el daño que me estaba haciendo a mi misma. Esa noche todo fue normal. Como era antes de todo. Seis amigos hablando, riendo y comiendo, sin fallos amorosos entre ninguno de nosotros. O al menos eso pensaba yo. Pero días después no se que pasó. Toda mi vida se desmoronó y yo no sabía que hacer.
Arrow y Wheels empezaron a alejarse de mi al mismo tiempo, cada uno por su parte. Arrow siguió con Ettia. Solo salía con ella y con sus amigos. A nosotros nos dejó del todo. No nos llamaba, no quedaba con nosotros. Ya ni siquiera nos saludaba por el instituto. Y Wheels hizo lo mismo, pero no saliendo con una chica, si no con miles. Cada fin de semana se liaba con una diferente.
Y yo estaba sola con Mocking, Riddle y Mild. Bueno, podría decirse que yo estaba sola con Mocking, porque Riddle y Mild siempre estaba solos. Nadie sabía por qué, excepto yo. Y así pasaban el tiempo.
Un día en el instituto, estábamos Mock y yo sentados, a la hora de la comida. A mi izquierda, en una mesa un poco alejada estaba Wheels, con una chica que ni me sonaba sentada encima de él, dándole besos por el cuello. Y a mi derecha estaba Arrow apoyado en una columna, rodeando a Ettia y besándola. Mocking estaba de espaldas a ellos, por lo que no veía nada.
-¿Estás bien Glim?
Encogí los hombros. ¿Cómo iba a estar bien? En cierto modo, me daba igual que estuviesen con otras chicas, o por lo menos intentaba que me diese igual. Pero no me hablaban, ni siquiera me miraban. Y yo necesitaba a mis amigos. Los necesitaba demasiado.
-Se te va a enfriar la comida.
Miré hacia abajo y vi la bandeja con la comida intacta. La aparté hacia un lado.
-Glimmer, te he estado observando y no he querido decirte nada. Pero esto ya es pasarse -dijo Mocking mientras levantaba la voz. Se levantó y se sentó a mi lado. Arrastró la bandeja de comida de nuevo hacia mi y me dijo, suave pero firmemente- ¿Cuántos días hace que no comes?
Escondí la cara en el pecho de Mocking y empecé a llorar. El me rodeó con sus brazos. Tenía razón. Cuando le dije a Mild que quería que todo fuese igual que antes no me refería a este antes. Cuando no conocía a los chicos, pero los necesitaba. Ahora si los conocía. Pero igualmente no los tenía, y los necesitaba. Todo, excepto Mocking, era como ese Antes que tan poco me gustaba. Pero ya puestos a que fuese igual, sería igual del todo.
Por eso volví a caer.