lunes, diciembre 17

Capítulo 11.

La tarde fue genial. Horas, Wheels y yo solos, paseando de la mano. A veces pasaba un rato sin que dijésemos una palabra y entonces él paraba, se giraba hacia mi y me besaba. Yo me sentía un poco incómoda, delante de todo el mundo, pero a la vez me encantaba y no me importaba.
-¿Tienes hambre? ¿Quieres ir a cenar?
-Vale, pero ¿con los chicos o solos?
-Me da igual, ¿qué te apetece comer?
-Pizza. Yo siempre quiero comer pizza - se rió y me cogió la mano con más fuerza - ¿y a ti que te apetece comer? -pregunté. No dijo nada, se acercó y me besó. 
-Lo siento, pero si me comes me muero. No puede ser. - sonrió, me cogió en brazos y yo eché los míos por detrás de su cuello y me sujeté con las piernas a su cuerpo. De pronto me acordé de que esa noche Wheels iba a ir a dormir a mi casa, porque yo seguía sola. Me entró el pánico. Me solté y aterricé en el suelo.
-¿Sabes qué he pensado? Que podían venir los chicos también a dormir esta noche. Hace mucho que no estamos todos juntos más tiempo que diez minutos y sin patinar. Y nos tienen que contar que tal sus citas. ¿Qué te parece? -¿qué me pasaba? ¿en serio me daba tanto miedo estar a solas en mi casa con Wheels? Llevaba con él casi toda la vida, sin embargo me paralizaba si pensaba en nosotros dos solos. 
-Ah, bien. Vamos a la pizzería. -Ni su cara ni sus palabras demostraban mucha alegría. Cuando llegamos el entró a pedir y yo me quedé fuera para llamar a Arrow y comentarles el plan.
-¿Eh Ar? ¿Qué tal va la noche? ¿Interrumpo? Lo siento.
-Tranquila Gli, no interrumpes nada. -rió Arrow al otro lado del teléfono. - Va bien, ya te cuento luego más detalladamente.
-Eh, hemos pensado Wheels y yo que podéis venir si queréis a dormir, porque íbamos a dormir los dos solos, pero así estamos todos juntos y hablamos y... -hablaba mucho y muy rápido y sin sentido, porque cada vez me ponía más nerviosa.
-Por como me lo dices creo que eso lo has pensado tu solita, Wheels no ha tenido nada que ver, ¿cierto? Si no te conociese diría que le tienes... ¿miedo?
-Déjate de tonterías Arrow. ¿Venís o no?
-Ahora se lo comentaré a estos, pero supongo que sí. Después de cenar, cuando dejemos a las chicas te llamo. ¿Podrás estar sola con él hasta entonces sin que te de un ataque de ansiedad?
-Muy gracioso Ar. Llama cuando puedas. Adiós, te quiero.
-Te quiero patosa. Y que no se te olvide respirar. -colgué y entré. Busqué a Wheels y allí me esperaba con dos pizzas en una mesa y una sonrisa radiante. ¿Cómo podía darme miedo? 

Cuando abrí la puerta y pasé a mi casa, aún con la luz apagada y los dedos cruzados deseaba que llegasen ya los chicos. Estaba aterrada. 
-Eh, pasa, siéntate, como en tu casa...
-Ya Gli, es mi casa -me hizo reír. Aún en ese momento, que era con la última persona que quería estar el era capaz de hacerme reír. 
-Em..¿qué quieres hacer? -pregunté mientras pasábamos al salón. Me cogió de la mano y me llevó hasta el sofá. Se sentó y tiró de mi hacia abajo. Yo me dejé llevar y me senté en su rodilla. Subí las piernas al sofá y le abracé pasando mis brazos por debajo de los suyos. 
-Glim, te noto un poco... rara. ¿Te pasa algo? En serio, sabes que puedes contármelo. 
-¿Eh? Ah, no, no. Estoy bien. A lo mejor un poco cansada, hemos andado mucho hoy. 
-Bueno, pues relájate y descansa. -dijo al tiempo que se tumbaba en el sofá y yo quedaba también tumbada encima de él. Empezó a besarme y a mover sus manos por mi espalda, tan suavemente que me derretía, como si llevase fuego en las yemas de los dedos. Cada vez que sus labios me rozaban, me daba un poco menos de miedo. - Podríamos aprovechar antes de que vengan los chicos, ahora que estamos solos, si quieres...
 

domingo, diciembre 16

Capítulo 10.

Invité a los chicos a comer a mi casa, porque mis padres no estaban, pero solo vinieron Wheels y Mocking, los demás tenían que ducharse y prepararse para la cita, Mock lo había hecho esa mañana. 
-Entonces cuéntanos, ¿cómo os habéis dejado convencer? -preguntó Wheels mientras preparábamos unos espaguetis.
-Pues sinceramente, no lo se. Yo estoy en contra de esto. La cosa fue que Arrow le dijo a Ettia si quería ir al cine con él. Ella empezó a decirle que había quedado con sus amigas, pero que a cada una le gustaba uno de nosotros. Al final le lió de tal manera que Arrow prometió una cita para todas. Y bueno, ahora parece que a él le gusta bastante a si que decidimos acompañarle. Pero son cuatro pijas que solo saben hablar de ropa y maquillaje y van a hacernos ver una película romántica de adolescentes. A si que no vengáis chicos, id por ahí vosotros, os lo digo como amigo que os quiere.
-Ya pensaremos algo, si ves que te asfixias entre perfumes de señora mayor o te da un beso y te mancha de pintalabios, llámanos y ven con nosotros. - Mocking se rió, pero paró y contestó:
-No quiero interrumpir nada.
-Ya os hemos dicho que no hay nada que interrumpir Mo. 
-No somos pareja ni nada.
-Nos hemos besado un par de veces, pero bueno, ¿y qué?
-Que yo no beso a la gente por besarla chicos -contestó Mock con una gran sonrisa. 
-Piensa eso esta tarde cuando la pija se te acerque a los labios -le dije mientras le abrazaba. - y no le regales esa sonrisa o se tirará a tus brazos.
Quedamos todos en mi casa. Wheels y yo les acompañaríamos hasta donde habían quedado con Ettia y sus amigas y después nos iríamos a patinar. Cuando los tres que faltaban llegaron a mi casa no reconocí a Arrow. Se había puesto una camisa recién planchada y los pantalones que mejor le quedaban. Se había peinado. Pero había algo en sus ojos. No estaban verde intenso, como cabía esperar. Tenían tonos grises. 
Los otros chicos iban también bastante arreglados, comparados con su ropa normal. Los dos con camisa y pitillos. Mocking en cambio llevaba unos pantalones normales y una sudadera. 
Wheels y yo íbamos como él. Cogimos los skates y salimos de casa. 
-¿Vosotros no venís al cine?
-No, vamos a patinar un rato. Si veis que las chicas son insufribles y os aburrís, llamadnos luego y vamos a amenizar la cena. 
-Me dais envidia chicos -contestó Riddle, colocándose la camisa con la que no se veía muy cómodo. 
-Si, si, muy graciosos todos. Pero vamonos o llegaremos tarde. -Arrow empezó a andar dejándonos atrás. Mocking se colocó a su altura y empezó a hablar con él. Mild y Riddle iban detrás repasando que chica le tocaba a cada uno para no equivocarse. Y atrás del todo Wheels y yo. 
Cuando llegamos al parque donde habían quedado, ya estaban allí las cuatro chicas. Al vernos  aparecer a Wheels y a mi con los skates nos miraron asustadas. Los 4 chicos fueron a darles dos besos a cada una mientras Whe y yo saludabamos desde lejos, sin intención de acercarnos. Entonces los chicos se acercaron a nosotros para despedirse y los abrazamos. Al darle un abrazo a Arrow vi que Ettia me miraba con una mueca y las manos en la cintura, como dispuesta a venir a separarnos en cualquier momento. 
Después de despedirnos, ellos dieron media vuelta para encontrarse con las chicas y Wheels y yo poniendo los skates en el suelo nos alejamos rodando. 
Wheels se acercó al parque y al llegar donde empezaban los caminos de tierra, comenzó a andar con el skate en la mano. Yo le seguí un poco por detrás. Cuando estaba casi a su altura, me cogió de la mano y me guió detrás de unos árboles, donde había un banco escondido. 
-Quiero hablar contigo.
-¿De qué?
-¿Has visto como te miraban esas cuatro? Te tienen una envidia tremenda. 
-¿Qué?
-Cada una piensa que te tiras a su posible ligue, estoy seguro.
-Jajaja que tonterías Wheels.
-Ya, son tonterías, porque eres mía. - Dijo acercándome más a el cogiéndome por la cintura.
-Eh, Wheels...
Me acarició el pelo y yo instintivamente puse una pierna encima de las suyas, como hacía siempre. Puso su mano en mi rodilla y quedamos mirándonos de frente. 
-No Wheels. Llevas toda la mañana negandolo.
-¿Qué niego?
-Que sea tuya. 
-No, no niego que seas mía. Niego que estemos juntos. -se inclinó sobre mi y me dio un beso en los labios. Me recordó demasiado al primero que me dio Arrow. - Y quiero que me digas si puedo dejar de negarlo.
Me clavó sus ojos azules sacándome todos mis sentimientos de dentro. Puse mis manos en su cuello y le besé.